Cultura de Paz: crear paz en la mente de los hombres

En nuestro programa radiofónico de la semana pasada, hablamos con Ana Barrero, responsable de comunicación de la Fundación Cultura de Paz.

Ella nos contó cómo surgió esta Fundación, liderada por Federico Mayor Zaragoza. Tras la Segunda Guerra Mundial, y como reacción ante la barbarie, se crean organizaciones para crear la paz a través de la cultura. Los nombres de la FAO, OIT, Unesco… empiezan a hacer eco, y es en el 1999 cuando la expresión “cultura de paz” toma forma completamente, gracias a que 187 países de la ONU aprueben un programa con las directrices para unas bases que establezcan paz a través de la cultura.

paz

Actualmente, la Fundación dirige programas de educación, divulgación y concienciación en defensa de los Derechos Humanos, como por ejemplo, la libertad de expresión, el desarme, la promoción de una democracia real… ¿para qué? Sobran los motivos. “Las guerras nacen de la mente de los hombres, debemos crear la paz en la mente de los hombres” -afirmaba Ana.

Hemos sido testigo de profundos sistemas de cambio, movimientos sociales… que responden a injusticias ante las que no podemos quedarnos quietos. “No se puede ser no violento y permanecer pasivo ante las injusticias”, decía Gandhi. Ana se encargó de recordarnos esta frase, y añadió que no sólo hay paz cuando no hay guerra, sino que la paz también está vinculada a otros problemas, como pueden ser la falta de garantías y libertades, la pobreza… Cualquier tipo de violencia -sea directa, cultural o por parte del sistema- debe ser rechazada.

¿Por qué este nombre “utópico”? Ahora, más que nunca, es necesaria una cultura de diálogo y conciliación, donde se superen etapas anteriores de imposición e intransigencia, donde exista un respeto a la vida y a la dignidad humana. A través de la educación, la tolerancia y la creación de un pensamiento crítico, podemos lograr un cambio.

*Puedes escuchar éste y anteriores programas en: http://uniradio.ujaen.es/programas/hablemos-de-derechos-humanos/podcast

*Imagen tomada en Sao Paulo, Brasil | overmundo en Flickr (CC)

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Frente al narcotráfico, permisividad cero

Foto de  Xoán A. Soler para La Voz de Galicia

Foto de Xoán A. Soler para La Voz de Galicia

Son muchas las organizaciones que esta semana están reviviendo los peores años de la década de los 80 en Galicia. Una década que dejó mutilada una generación entera por culpa de las drogas. Mujeres y madres como Carmen Avendaño, a través de la Asociación Érguete o Carmen Durán, vicepresidenta de Fibgar, a través de Desperta Cambados, denunciaban en esta época como la permisividad de la sociedad no hacía más que agravar el drama de la drogodependencia.

Una situación que no fue ajena al resto de España, pero que golpeó de diferente manera a la comunidad gallega al ser la puerta del narcotráfico hacia Europa. Durante esos años, la aceptación social del tráfico ilegal de drogas aumentó al considerarse una fuente de ingresos en muchas familias de la costa. Las consecuencias no se hicieron esperar. Casa de lujo nunca antes vistas en las Rías Baixas, se alternaban con el menudeo y los primeros heroinómanos.

Aunque las autoridades parecían no vincular un escenario con el otro, los familiares de los drogodependientes sí. Lucharon porque se les juzgara, se les condenase y se les quitase lo que de una manera ilegal e ilegítima consiguieron. La Operación Nécora, en la cual el juez Garzón, presidente de Fibgar, desarticuló la mayor trama de tráfico de drogas, supuso un antes y un después en la lucha contra el narco. Lo mismo ocurrió con las siguientes resoluciones de los jueces Bueren o Vázquez Taín, como la de entregar todo el patrimonio confiscado a las víctimas.

Casa y edificios, como el Pazo de Baión, que sirvió para la reinserción, la educación y la prevención del consumo de drogas. “Fue difícil que la población viera el peligro del dinero fácil pero se consiguió”, explica Durán, quien recuerda que con la actual crisis económica y los altos niveles de paro el discurso de prevención debe recuperarse. “El consumo de drogas –indica la vicepresidenta de Fibgar- está volviendo a aumentar y la edad de inicio se ha situado en primero de la ESO”. Por eso es fundamental que desde las autoridades públicas se retome una postura de rechazo total a los que se benefician de adicciones y acciones ilegales. “Debemos recuperar la pedagogía de los aprendido en estos 25 años, apostar por una educación pública que motive el pensamiento crítico y que construya ciudadanos capaces de dar la espalda a las drogas”, concluye Carmen Durán.

Hablamos de Derechos Humanos, hablamos de autismo

Cada año, el día 2 de abril, se celebra el Día Mundial para la Concienciación sobre el Autismo. Este trastorno, a pesar de tener una alta prevalencia entre la población mundial, sigue siendo un gran desconocido para la sociedad. Las personas que padecen autismo, pequeñas o mayores, rara vez tienen la ocasión de acceder a los espacios públicos o de participar en los encuentros de la vida cotidiana, por lo que continúan siendo, aún hoy en el siglo XXI, invisibles para nuestro día a día.

Coincidiendo también con el Día Mundial de la Salud (7 de abril), numerosos organismos han dedicado su trabajo a la reflexión de las necesidades de las personas con autismo y sus familias, haciendo especial hincapié en la importancia del trabajo conjunto para alcanzar el objetivo común de la inclusión, así como en dar a conocer en mayor profundidad este trastorno, desechando mitos y estereotipos.

“El autismo no está restringido a una sola región ni a un solo país; es un reto de alcance mundial que requiere medidas a nivel mundial.[…] Ahora es el momento de obrar en pro de una sociedad más inclusiva, poner de relieve los talentos de las personas afectadas y velar por que haya oportunidades para que puedan desarrollar su potencial”. Éste fue el mensaje del Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, el pasado 2 de abril de este mismo año.

El Autismo, o Trastornos del Espectro Autista (T.E.A.), pertenece a los Trastornos Generalizados del Desarrollo (T.G.D.), llamados así porque afectan a todo el desarrollo de la persona. Se trata de un grupo de trastornos muy heterogéneo, por lo que se considera un “espectro”, más que un trastorno con rasgos fijos. Este espectro está caracterizado por alternaciones cualitativas en la comunicación social, unidas a un patrón de intereses y comportamientos restringidos y estereotipados. Debido a esto, las personas con autismo tienen dificultades en las relaciones sociales, o en situaciones novedosas e imprevistas. Los TEA están presentes desde el nacimiento, pero comienzan a manifestarse alrededor de los 3 años de edad. Por este motivo, son difíciles de diagnosticar, ya que además, sus formas clínicas son muy diversas.

Los problemas con que las personas con autismo se encuentran en su día a día afectan a muchos aspectos de la vida: la dificultad de acceso a una educación inclusiva en la enseñanza pública o el futuro de las personas adultas con autismo, son sólo algunos ejemplos para reflexionar sobre si realmente estas personas ven satisfechos sus derechos como ciudadanas y ciudadanos. Por ello, este día está dedicado a dar a conocer a la población la importancia de una inclusión real para todas las personas, especialmente en el ámbito educativo.

Desde “Hablemos de Derechos Humanos”, se ha querido dedicar un espacio para profundizar en ese trastorno tan desconocido, arrojando un poco de luz y apoyando la concienciación en la población, a través del conocimiento y la comprensión. Sólo con el trabajo conjunto de todos los sectores de la población, podremos alcanzar de verdad una sociedad igualitaria en la que cualquier persona tenga cabida.

Trailer del documental: “Otras voces: una mirada diferente sobre el autismo”.

En nuestro programa de radio, pudimos hablar con la psicóloga de perfil clínico-educativo, María Luis de Morán -autora de este artículo-; Christian Loste, director de FAM; e Iván Ruiz, psicoanalista y director de “Otras voces: una mirada diferente sobre el autismo”. Si quieres escucharlo, cliquea aquí: http://uniradio.ujaen.es/programas/hablemos-de-derechos-humanos/podcast

Sanidad, ¿Derecho o industria?

Ayer se celebró el Día Mundial de la Salud que este año dedicaba especial atención a la “Hipertensión“, al leer el mensaje oficial de Secretario General de la ONU, Ban Ki Moon, no podemos evitar reinterpretar la palabra clave del discurso y aplicarla en la situación  que se está viviendo en España con la reforma del Sistema Nacional de Salud y las actuaciones en distintas autonomías sobre los modelos de gestión de los centros de salud y hospitales.

Ayer se estrenaba le documental “Cuanto Ganamos. Cuanto Perdimos” producido por Synechia Films con la colaboración de Médicos del Mundo en el marco de Artículo 31. l Festival de Cine Documental y Derechos Humanos. A lo largo de 70 minutos se desgrana las consecuencias de la entrada en vigor, el 1 de septiembre de 2012, del Real Decreto Ley 16/2012, de 20 de Abril, de medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud. La exclusión de los emigrantes en situación administrativa irregular del Sistema Nacional de Salud es la primera y principal consecuencia de esta reforma, pero no la única.


Esta modificación ha hecho subir la “tensión” en las casas de los emigrantes, en los centros de salud donde cumplir un ordenanza se convierte en negar el acceso a un médico a una persona que lo necesita, en las consultas de los médicos que han tenido que optar entre el cumplimiento de la normativa que les exigen los responsables del Sistema Nacional de Salud y su propia conciencia.

Cuánto tardará en llegar la tensión a la sociedad, incluso a los que aceptaron el argumento de que la atención médica a los inmigrantes es un coste que debe y puede eliminarse. Cuánto se tardará en localizar al siguiente colectivo demasiado costoso para la Sistema Nacional de Salud. Cuánto se tardará en ver de nuevo enfermedades prácticamente erradicadas. Cuántos casos de muerte por falta de atención médica habrá que leer en los periódicos antes de que volvamos al plantearnos la cuestión básica ¿Es la sanidad un derecho o una industria?.

Además de Médicos del Mundo se han puesto en marcha otras plataformas e iniciativas que trabajan para que se derogue este Real Decreto Ley. Es el caso de Yo si Sanidad Universal que informa y apoya a los afectados o la Sociedad Madrileña de Medicina de Familia y Comunitaria muchos de cuyos asociados ejercen la objeción al cumplimiento de RD 16/2012 atendiendo a todos los que llegan a su consulta.