La Justicia Transicional, ¿Una solución para las víctimas?

Cursos de Verano Torres 2014La Justicia Transicional, o Justicia de transición (Transitional Justice), representa una de las vías más importantes y efectivas que se están abriendo, desde el ámbito jurídico, para la defensa de las víctimas y el reconocimiento de su dignidad como seres humanos. Es un modo de ajustar cuentas con un pasado de atrocidades y violaciones de los Derechos Humanos que se han producido como consecuencia de dictaduras o guerras fratricidas, con el fin de que estas violaciones no permanezcan impunes y se pueda regresar a la normalidad democrática. Máxime, cuando al producirse una transición política de un régimen a otro régimen se plantea la posibilidad de perseguir a los autores de violaciones y delitos de lesa humanidad que intentan perpetuar su impunidad. Cuando esa transición política se produce de la dictadura a la democracia se abren las puertas de la justicia correctora, para con las víctimas, en el marco de la debida reparación, la depuración y el castigo que en definitiva purgue el dolor de los damnificados.

En esta nueva línea del Derecho entran en confluencias disciplinas tan importantes como el Derecho internacional, el Derecho constitucional, el Derecho penal, la Ciencia política, pero, sobre todo la Ética, desde una perspectiva filosófica y también política.

Al hablar de una nueva vía, no queremos desdeñar singulares antecedentes históricos donde los pueblos han reclamado justicia a la caída de regímenes tiránicos, pero, sin embargo, cabe señalar que durante el siglo XX y los comienzos del siglo XXI la Humanidad ha tenido que enfrentarse a cruentos genocidios, guerras civiles, guerras mundiales y a gobernantes que, amparados en poderes absolutos, han constituido una de las mayores lacras y vergüenzas de nuestro tiempo.

Por ello, la Justicia transicional no sólo reconduce el Derecho a favor de las víctimas sino que, también, realiza un ejercicio de “memoria histórica” que resulta fundamental para que la sociedad en su conjunto tome conciencia de estos tormentos que han llevado a numerosos seres humanos a ser torturados, despreciados, aniquilados y que se corre el peligro de que permanezcan olvidados en los anaqueles de la historia.

La comunidad internacional tiene que asumir y responder por la vergüenza de que, durante este último siglo y lo que va del actual, se sigan cometiendo latrocinios contra la dignidad humana. De ahí, la importancia de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas y de los “Juicios de la verdad” en la República Argentina contra las desapariciones y asesinatos cometidos durante el régimen militar; o la Comisión Rettig en Chile que, gracias a la actuación del Juez Garzón contra el dictador Pinochet, se pusieron en evidencia las desapariciones forzadas y las ejecuciones extrajudiciales; la desmovilización de los “escuadrones de la muerte” y de los grupos paramilitares de extrema derecha en Colombia y las atrocidades cometidas durante la llamada guerra civil; en El Salvador, cuando terminada la guerra civil en 1992 se estableció un proceso de transición supervisado por las Naciones Unidas y la Organización de Estados Americanos y la creación de la Comisión de la Verdad que registró violaciones de los Derechos Humanos imputables al terrorismo de Estado; sin olvidar Camboya, Burundi, Bosnia Herzegovina y tantos otros Estados que han desarrollados procesos de transición con el fin de aclarar lo ocurrido, proteger a las víctimas y perseguir a los culpables. Merece tener en cuenta la Ley de la Memoria Histórica adoptada en España que puntualiza sobre los crímenes cometidos durante la dictadura franquista y la necesitad de resarcir el derecho de las víctimas así como la exhumación de los restos de los desaparecidos y ejecutados durante ese período.

Estos ejemplos nos demuestran la necesidad del llamado “derecho de las víctimas a la justicia” donde se hace presente no sólo la voluntad de reparar el daño causado, sino, también, de conocer la verdad y lo despreciar la memoria con el fin de evitar el olvido.

Por ello, en los Cursos de Torres de la Universidad de Jaén que dirige Baltasar Garzón y en los que tengo la satisfacción de aportar la coordinación académica hemos pensado que el tema de la Justicia Transicional es un paso fundamental para que los interesados puedan profundizar en estas cuestiones y, entre todos, tomemos conciencia de que ha llegado el momento de los pueblos y de la sociedad civil, para que juntos elevemos nuestras reivindicaciones de la mano de los desamparados y de las víctimas.

Este curso es una muy buena oportunidad para unirte a la voz de los que reclaman justicia.

Juan Manuel de FaramiñánJuan Manuel de Faramiñán Gilbert

Catedrático de la Universidad de Jaén

 

 

Puedes inscribirte en:

Universidad de Jaén

Campus Las Lagunillas, s/n. Edif.B-5 (Sección de Estudios de Postgrado)

953 21 18 47 (9.00-13.30 h.)  /  continua@ujaen.es

Ayuntamiento de Torres

www.aytorres.es  / 953 36 30 11

Fundación Internacional Baltasar Garzón

www.fibgar.org/torres /  91 433 29 40 / contacto@fibgar.org

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